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viernes, 6 de enero de 2017

Pequeña y breve introducción a los reptiles españoles...(III)



Arriba: Salamanquesa rosada - Izquierda Lagarto verdinegro en celo.  

La profusión de grupos y de especies de reptiles en España nos ha hecho dividir esta guía introductoria en tres…:

Por un lado, en un primer post tratamos de aquellos animales que se llaman QUELONIOS, o testudos, esto es, que tienen un caparazón que les protege el cuerpo…, las tortugas, para entendernos.


http://geopiedra.blogspot.com.es/2016/11/pequena-y-breve-introduccion-los.html
Los demás reptiles poseen escamas… El sentido común hace que los dividamos por un lado en lagartos, lagartijas y aquellos que se les parecen, y por el otro en serpientes, esto es: saurios u ofidios. Estos últimos fueron objeto del segundo post.


http://geopiedra.blogspot.com.es/2016/12/pequena-y-breve-introduccion-los.html

Finalmente, en este tercer y último post trataremos de los saurios. 


Comprenden seis tipos de animales pertenecientes a otrastantas familias.

Camaleón común en su hábitat en el sur de España. 


Empezaremos con dos tipos muy simpático, populares y fáciles de diferenciar: el inconfundible camaleón, con una sola especie y las salamanquesas, con dos especies peninsulares y otras cuatro canarias o perenquenes. Las salamanquesas, aunque se parecen a las lagartijas, se distinguen por sus hábitos nocturnos, para los que tienen grandes ojos adaptados a la penumbra…

Estos ojos son todo lo contrario que los de la culebrilla ciega… Una única especie que vive en la oscuridad del subsuelo y que solo se encuentra levantando alguna piedra, y de la que, al carecer de patas, podremos pensar que se trata de algún tipo de ofidio... aunque a veces también parece una lombriz. 




Culebrilla ciega y Lución

Lo mismo nos pasa con el lución, otra única especie de saurio sin patas y que por su longitud se parece aún más que la anterior a un ofidio. Tiene las escamas aceradas y recibe también el nombre de culebrilla de cristal.

De cuerpos acerados son también los eslizones y las lisas, aunque en este caso tienen unas pequeñas patas, más típicas de un saurio. Dos especies peninsulares (eslizones) y otras cuatro canarias (lisas) forman parte de este grupo.



Eslizón tridáctilo

Finalmente, los lagartos y las lagartijas comprenden nada menos que veinticinco especies peninsulares y doce canarias… aunque en esto y a los que somos solamente aficionados, no nos puede sino llamar la atención que algunas de ellas son divisiones y más divisiones de las que hasta hace no muchos años eran muchas menos. 

Con tanta pejiguera, que no diré yo que no tenga su razón científica, de algo hay que vivir, nos encontramos con el paroxismo de la lagartija serrana de toda la vida, que ahora comprende siete especies, alguna tan sorprendente como la lagartija aranesa, que a lo que se ve es distinta de la pallaresa y ambas distintas de la pirenaica… Mañana, quien sabe, igual distinguen otra ribagorzana… o no han encontrado ya la de las Batuecas…?

Lagartija serrana o carpetana, en Peñalara (M). 

Lagartijas típicas son la colilarga, la colirroja, la cenicienta, la serrana, la roquera y otras muchas...




De Izq a Der y de Arr a Aba, Lagartijas colilarga, vivípara, roquera e ibérica. 


En este mismo grupo se encuentran los lagartos, estos aunque con nombres científicos distintos, son los mismos tres de toda la vida: el lagarto ocelado, el lagarto verdinegro y el lagarto verde…


El vistoso lagarto ocelado, típicamente mediterráneo, es cada vez más escaso.


Finalmente, los lagartos canarios constituyen un grupo de ocho especies, pertenecientes a un único género, endémico de las islas. En cada isla de Canarias, como en las regiones peninsulares o hasta en los valles, pasa con más razón que cada una tiene sus propias especies.


Lagarto tizón (Gallotia) en Tenerife.


Los lagartos y lagartijas tienen la particularidad de un aumento espectacular de la vistosidad de los individuos machos en la época del celo. Esto es particularmente llamativo en el lagarto verdinegro.


Lagartijas colilargas en celo y copulando.


jueves, 1 de diciembre de 2016

Pequeña y breve introducción a los reptiles españoles...(II)



La profusión de grupos y de especies de reptiles en España nos hace dividir esta guía introductoria en tres…:

Por un lado, en un primer post hemos tratado de aquellos animales que se llaman QUELONIOS, o testudos, esto es, que tienen un caparazón que les protege el cuerpo…, las tortugas, para entendernos.


http://geopiedra.blogspot.com.es/2016/11/pequena-y-breve-introduccion-los.html

Por otro lado en un segundo y tercer post, tratamos de los reptiles con escamas… El sentido común hace que los dividamos por un lado en lagartos, lagartijas y aquellos que se les parecen, y por el otro en serpientes, esto es: saurios u ofidios.

En este segundo post vamos con estos últimos. 


Arriba: La culebra bastarda es nuestro mayor ofidio.
Izquierda: Muda de culebra en torno a un tronco de encina...


Dentro del grupo de los ofidios o serpientes tenemos a las culebras, con diez especies, todas de una misma familia, y a las víboras, con tres especies de otra única familia.


Víbora hocicuda... el nombre es poco imaginativo y alude a la forma de su hocico.

En España, hasta no hace más de unos pocos años, y digo pocos… menos de diez, o sea “nada” en términos naturales, solamente hubo serpientes en la península. En Baleares nunca hubo serpientes y los propios romanos y fenicios no las encontraron. Ahora hay varias especies peninsulares que ya no habrá forma humana de erradicar: culebras de herradura, de escalera, de agua, de esculapio, bastardas... Han entrado escondidas entre las raíces de olivos y otras plantas destinados a la jardinería, y están poniendo en peligro la biodiversidad propia de las islas: aves, lagartijas, anfibios… en Menorca, en Ibiza y en Mallorca. 

La culebra de escalera es todo un representante de nuestra fauna mediterránea...

Trece especies es un mal número, así que como en Canarias no querían ser menos, también “importaron”, -fue por pura negligencia-, una decimocuarta serpiente, la “catorceava” especie, la culebra real de California… y esto les da ahora muchos problemas y se come su buen presupuesto para tratar de erradicarlas. En este caso, se trata de una especie ajena a la fauna española.

Y no es la única… Cuantas veces no habremos oído hablar de boas, pitones y otras maravillas de la naturaleza que lo son en su medio, pero no lo son en absoluto en las cloacas de una gran ciudad o en cualquiera sabe dónde hayan podido acabar, escapadas o liberadas irresponsablemente, después de que un dueño imprudente se canse de tenerlas o se asuste de lo que crecen… de momento no se han asentado en ningún sitio, pero tiempo al tiempo.




La víbora europea (Berus) y la Aspid son las otras dos especies que se encuentran en España.

De hecho, de cinco grupos principales de reptiles en el mundo, en España faltan dos: cocodrilos e iguanas… Por ahora estos animales solo conviven con nosotros de manera anecdótica y desde luego no natural… pero quien sabe lo que pase en el futuro, en un mundo en el que el trasiego de ciertas especies es cada vez más problemático, reduciendo la diversidad en favor de las especies más resistentes, más opresoras, o simplemente más estéticas o… “humanófilas”. 


Culebra lisa europea, un simpático habitante de nuestra naturaleza.

Volviendo a nuestras serpientes, empecemos por las culebras; Las culebras ibéricas, de entrada son inofensivas. Primero de todo, son animales huidizos que tienen más de temer de nosotros, que nosotros de ellos. En segundo lugar y aunque se sientan acosadas, difícilmente nos morderán y la mordedura de una culebra es, en general, poco menos que la de un gato, al que por lo general, no le tenemos ninguna aprensión. En tercer lugar, aunque hay dos especies que poseen veneno: la culebra bastarda y la de cogulla, este lo inyectan mediante dientes que dada su posición, difícilmente puede alcanzarnos en caso de ser mordidos. La culebra de cogulla con menor razón porque es además una serpiente pequeña.

La culebra bastarda, en cambio es una serpiente potencialmente grande, la más grande de España, con ejemplares de hasta dos metros de longitud. Otras culebras grandes son la de escalera, la de herradura o la verdiamarilla.

El resto de culebras son más pequeñas, la mencionada de cogulla, las culebras lisas, las de agua y la de esculapio.

Por otro lado, las culebras son beneficiosas porque comen sobre todo roedores, aunque también cualquier otro pequeño vertebrado: conejos, pajarillos, peces, ranas y lagartijas. Esto va poco a poco calando en una sociedad cada vez más formada e informada, aunque aún es lamentable ver con frecuencia culebras atropelladas, a mala idea, o matadas a palazos por gente recalcitrante y atávicamente enemistada con la “bicha”.



Es por desgracia frecuente encontrar serpientes muertas por el hombre, como esta joven Escalera atropellada (Izq) o este  Aspid apaleado (dcha).

Decíamos que hay especies de culebras de distintos tamaños, también de distintos coloridos y dibujos. Distinguirlas es solo cuestión de atención, de fijarse y de contar con la información adecuada. Todas ellas poseen rasgos que las distinguen de sus parientes las víboras. Esto es quizás lo que más pueda interesar:

· Las culebras son largas y estrechas, mientras las víboras son cortas y macizas.

· La cabeza redondeada de las culebras apenas se distingue del resto del cuerpo, mientras que la de las víboras, en forma de flecha o de corazón, permite distinguir donde termina la cabeza y empieza el cuerpo.

· Los ojos de las culebras presentan una pupila redonda, mientras que en las víboras, la pupila es alargada y vertical, como la de un gato.

· Finalmente, las escamas de la cabeza de una culebra son grandes en comparación con las del cuerpo que son pequeñas, mientras que en las víboras, tanto las escamas del cuerpo como de la cabeza son pequeñas, exceptuando dos grandes placas sobre los ojos...

Las culebras son buenas nadadoras y como esta escalera, no dudan en cruzar charcas o arroyos.

En cuanto a las víboras, -volvemos sobre la peligrosidad-, son también animales no agresivos y beneficiosos, y por lo tanto poco peligrosos, pero en este caso su veneno, sin ser tan virulento como el de otras serpientes del mundo, sí puede causar mordeduras graves o incluso fatales. La gravedad de la mordedura de una víbora depende de muchos factores: la especie, la edad de la serpiente y/o de la víctima, patologías de esta última, lugar de la mordedura, o incluso si la serpiente había mordido recientemente a alguna presa. Lo cierto es que las muertes por mordedura de víbora en España son de solamente entre tres y ocho al año, aunque los casos han podido aumentar en la medida del incremento de las actividades en la naturaleza.

En caso de encontrar una víbora cuando caminamos por el campo, lo mejor es simplemente ignorarla, o contemplarla a cierta distancia, y dejarla tranquila, en su hábitat.

Para distinguir a unas víboras de otras, lo primero que debemos tener en cuenta es que las tres especies viven en áreas distintas de la península, la hocicuda en su mayor parte, pero la de Seoane en general solamente en el área cantábrica y la aspid solamente en los Pirineos.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Pequeña y breve introducción a los reptiles españoles... (I)




En un post anterior, hace como un año, ofrecíamos una “Pequeña y breve introducción a los anfibios ibéricos”… sencilla y concisa… para no liar.

Tampoco está de más, ahora, hacer lo propio con los reptiles, aunque advierto que en este caso el lío es quizás inevitable…, vamos que está asegurado... y esto por varias razones: Para empezar, hay, digamos, muchos más “tipos de animales” entre los reptiles que entre los anfibios, y entre estos, suman muchas más especies…, un total de 51 solamente en la Península…

Además, y a diferencia de lo que ocurre con los anfibios, las Canarias que no cuentan con anfibios propios, sí que albergan a otras 16 especies de reptiles autóctonos… Así que el título en este caso dice “de España”, en vez de “Ibéricos”… que nosotros no nos olvidamos de nuestras queridas islas… y menos mal, en este caso, que ya no tenemos otras islas, ni por el Caribe ni por el Pacífico…

Por último, entre los reptiles no solo los hay que viven en tierra, sino que hay otros que viven en el mar… hablamos de las tortugas marinas, y esto suma otras 4 especies. 


Tomates o chumberas son un alimento predilecto en la variada dieta de la tortuga mora.

Si los anfibios apenas se dividían en aquellos con o sin cola, esto es urodelos, o tritones y salamandras y anuros, o ranas y sapos…, entre los reptiles tenemos once tipos principales de bichejos… aunque podemos tratar de agruparlos:

Ante esta profusión de grupos y de especies, vamos a dividir este post en tres “entregas”…:

Por un lado, en el primer post vamos a tratar de aquellos animales que se llaman QUELONIOS, o testudos, esto es, que tienen un caparazón que les protege el cuerpo…, las tortugas, para entendernos.

Por otro lado trataremos en un segundo y tercer post de los reptiles con escamas… El sentido común hace que los dividamos por una parte en lagartos, lagartijas y aquellos que se les parecen, y por la otra en serpientes, esto es: en saurios y ofidios. 

El galápago europeo es una especie muy vistosa, pero por desgracia con poblaciones my escasas.


Así, decíamos, que para empezar, tenemos a aquellos animales que se llaman QUELONIOS: las tortugas terrestres , los galápagos y las tortugas marinas, que tienen un caparazón que les protege el cuerpo y dentro del cual pueden retraer la cabeza, las extremidades y la cola. En España hay dos especies de tortugas terrestres, otras dos de galápagos y cuatro de tortugas marinas, todas las cuales pertenecen a cinco familias. 

Estos animales son obviamente fáciles de identificar. Todo el mundo sabe lo que es una tortuga de tierra, a veces hasta hay o ha habido quien tiene alguna dando vueltas por el jardín, durante años… algo que actualmente está totalmente prohibido pero que como las tortugas son tan longevas, no es sino una reminiscencia de un pasado menos respetuoso, cuando se podía comprar una tortuga en un mercadillo. La tortuga del jardín no hace bonito, ni nos da compañía, ni le sirve a la naturaleza para nada… es mejor llevarla a un centro de recuperación.
Las placas del caparazón de las tortugas permite determinar su crecimiento.

Observar una tortuga de tierra en el campo, en España, no es fácil. Las poblaciones tanto de las llamadas tortuga mora o tortuga mediterránea ocupan zonas restringidas y cada vez con un menor número de ejemplares. Viven en medios más o menos áridos, pero en donde encuentran comida en forma de frutos de diversas clases y, aunque no necesitan agua, beben si tienen disponibilidad o la obtienen de sus alimentos. La tortuga mora vive en algunas zonas del levante de Murcia y Almería, mientras que la tortuga mediterránea se encuentra tanto en la costa del norte de Cataluña como en Menorca.

Hábitat de la tortuga mora en las sierras de Murcia.

Los galápagos por su lado viven en los ríos y charcas y la gente sabe también en general lo que son. Algunos viven en peceras y entonces suelen pertenecer a una especie que no es autóctona sino que procede de La Florida. Hasta hace poco más de un siglo también sería española, pero esa es otra historia, y ahora que cuando crecen y molestan, la gente los suelta en las charcas, capaz que lo vuelvan a ser, para desgracia de nuestro medio en el que se comen lo que no se tendrían que comer: renacuajos y larvas de tritones, peces, y para merma del presupuesto que se gasta en eliminarlos… 

Los galápagos españoles sí son fáciles de observar, sobre todo los de la especie llamada galápago leproso, cuando toman el sol, solos o en grupo, sobre un tronco o una piedra, en la orilla o en medio de una charca, río o embalse. Son asustadizos y en cuanto nos acerquemos se tirarán al agua. El galápago europeo es mucho más escaso y difícil de observar. 

El galápago leproso abunda en toda clase de aguas continentales.

Por último, en este grupo tenemos a las tortugas marinas. Pueden pertenecer a cuatro de las siete especies que existen en el mundo: tortuga laúd, tortuga carey, tortuga verde o tortuga boba, pero solo estas dos últimas son más o menos comunes en nuestras costas. Aun así, no suele ser sino una casualidad verlas… muchas veces una desgraciada casualidad… porque puede tratarse de una tortuga muerta y traída por el mar hasta una playa, o en el mejor de los casos, atrapada en alguna red y a la que los pescadores, por fortuna cada vez más informados y concienciados, tengan a bien devolver al mar o a un centro de recuperación. En todo caso, ver a una tortuga marina nadando en su medio, es emocionante… son muy bonitas y a veces muy grandes. 


Las tortugas marinas son animales que gozan de la simpatía popular, a pesar de lo cual están expuestas a numerosos peligros...  

La especie más común en nuestras aguas es la tortuga boba, que recibe su nombre por la facilidad con la que los pescadores podían capturarlas cuando éstas se encontraban en reposo, flotando en la superficie. Actualmente se hacen grandes esfuerzos para su conservación y para que esta especie y la tortuga verde vuelvan a criar en algunas más que las escasas playas en las que aún lo hacen, tanto en el mediterráneo peninsular como en las Canarias. 



La tortuga mediterránea es la otra especie de tortuga terrestre de la fauna ibérica (Izq)
No es fácil ver al galápago europeo soleándose en orillas, troncos o ribazos (Cent)
Tortuga verde nadando en aguas de Canarias (Der)

jueves, 20 de agosto de 2015

Pequeña y breve introducción a los anfibios ibéricos...


Una salamandra…!!!

No es raro que algún amigo me sorprenda confundiendo el nombre de un pequeño y simpático reptil veraniego que camina por las noches por las paredes … con el de este otro ser totalmente distinto, … un anfibio urodelo... ¿Y eso qué é lo que é…???

Repuesto del primer susto, comprendo que en efecto esto es como si a mí me  hablas de… bueno no sé de qué… pero me entra la vena didáctica y le trato de aclararle el asunto. Entonces comienzan las explicaciones:

          - Lo que tú quieres decir es salamanquesa. (Ya me pone cara de escepticismo).
-          -  Nunca he escuchado semejante palabra… Qué tendrá que ver Salamanca en todo esto si yo las veo representadas en ceniceros en Ibiza y en Barcelona a modo Gaudí, (aunque este lo que representó en el parque Güel era otro bichejo, la iguana…)
-          - Vaya lío. La salamanquesa no tiene por qué ser de Salamanca de hecho donde tú la ves es en tu casa de Madrid, no? pero por toda España hay dos especies.
-          - Y la salamandra entonces…  (Y te lo pregunta alguien que patea el campo con la mochila en la espalda…).
-          - La salamandra es una anfibio hombre… como las ranas pero con cola… (cara de póker)… Ah, que tú el campo solo lo pateas cuando hace bueno… entonces las salamandras se esconden. Les gusta la lluvia.
-            Salamandra, como Alejandra, podría ser un nombre de chica… bonita pero venenosa y frecuentemente aparece en leyendas y cuentos de brujas… Verás…

Aunque muchas personas reconocen el valor de los anfibios y los protegen, la inmensa mayoría los ignora cuando no los considera sencillamente asquerosos. Debemos recordar que además de ser animales utilísimos son el mejor indicador de la buena conservación del medio en dónde viven.

Los anfibios se dividen en dos grupos. Los que tienen cola se llaman URODELOS  y ahí están los tritones y las salamandras. 

O sea, Los anfibios con cola, urodelos, son como digo TRITONES y SALAMANDRAS. Tritones? Como lagartijas que andan por el agua… pero son anfibios. Queda claro? En España tenemos diez especies de urodelos, siete de tritones, dos de salamandra y un bichejo particular, el Gallipato, que ni es gallo ni es pato ni se les parece. 

Eso actualmente, porque con los anfibios y reptiles pasa que si te descuidas un poquito, te quedas desfasado, pero ese es otro tema.

A la izquierda, el tritón jaspeado, de toda la vida... Ahora hay una segunda especie, meridional: el tritón pigmeo. Esta foto está tomada en Montejo de la Vega (Sg).



Los que no tienen cola, son las ranas y los sapos y se llaman ANUROS.

Y los anfibios sin cola, anuros, son RANAS y SAPOS… con esos no hay dudas… no? Pero tienen cola cuando son renacuajos. Todo lo contrario que nosotros. Es que eso de anuros se refiere al estado adulto. 

En España a diferencia de los anteriores que se agrupan en una sola familia, los anuros se dividen en seis familias y hay casi el doble de especies, diecinueve.


Bueno, pues eso, y algunos ejemplos que voy poniendo, sobre todo de los primeros, porque quién no sabe lo que es una rana o un sapo, pero no tanta gente ha visto una salamandra y menos un tritón…

A la derecha, la rana común: rana Perezi, como podría ser Rodríguez, Gómez o Fernández...



En los tremedales, turberas, paulares, lagunas y torrentes de Gredos se encuentran subespecies particulares de anfibios entre los que el Sapo común de la foto y la salamandra común. Este y otros valores naturales de toda índole hacen al Macizo Central de Gredos mucho más meritorio de ser Parque Nacional que el de Guadarrama... cosas de los políticos. 


El tritón pirenaico, que como su nombre indica, habita en esta cordillera y que no es difícil de encontrar en barrancos de aguas puras. De esta especie se ha separado el tritón del Montseny. Así en Cataluña ya tienen las cuatro especies de buitres ibéricos y especie de tritón propio, como no podía ser menos.  


La rana bermeja, en este caso, una ranita bermeja... fotografiada en las montañas del norte de Zamora, en donde se puede encontrar en pequeñas charcas y arroyos.

Las salamandras, al inicio de este post se han fotografiado en Zamora, la primera y en el Valle de Arán, la segunda.

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